:: NOTICIAS :: |
::
ALDEANO RIVER 0 – CASALARREINA 1. Tres puntos y poco más :: |
Partido malo donde los haya, este Aldeano – Casalarreina sirvió al menos para que nuestro equipo sumase su segunda victoria consecutiva en Liga, algo que aún no había conseguido esta temporada. Desde la pasada Copa Federación, que terminó en el mes de Octubre, el Casalarreina no había encadenado dos triunfos seguidos. El partido ganado hoy hace bueno el sufrimiento pasado en la anterior jornada, cuando se derrotó al Tedeón en el tiempo de descuento. El gol llegó en una jugada a balón parado (y ahuevado) que Gustavo “La Clase” puso en la escuadra de la meta defendida por Carlos, a quien sus compañeros llamaban “Huevo”. Para huevos, los del balón. El Casalarreina, que fue ligeramente dominador, sobre todo en el segundo tiempo, tampoco hizo un juego nada vistoso. Si ya lo llevamos semanas comentando, que al final para ganar los partidos lo mejor es jugar mal (no menos que tu rival, porque si hoy el Casalarreina jugó mal, el Aldeano jugó parecido o peor). El equipo ha sumado en dos partidos mal jugados los mismos puntos que en las diez jornadas anteriores, en las que el Casalarreina desplegó un buen juego, sobre todo ante equipos teóricamente superiores, y en las que fue merecedor de varios triunfos que se le negaron. Cierto es que ya nadie cae en que el equipo jugaba bien, sino en que en dos semanas han aumentado de nuevo las opciones de terminar la temporada en puestos algo más dignos.

|
|
|
|
|
|
Hasta los veinte minutos no se vio nada de interés en el campo de “la Aldea”. De interés, si puede llamársele a un centro al área de Gustavo, al saque de una falta, al que Aitor no llegó a tiempo. En los siguientes minutos, el Aldeano se aprovechó de un par de errores en la zaga del Casalarreina, propiciados sobre todo por el irregular bote de los balones, para poner en apuros a Javi. Primero fue Oliver quien, después de un barullo en el área visitante, no ubicó la portería y su disparo salió desviado. A la media hora, David se quedó sólo ante el portero del Casalarreina gracias a un balón largo que le cayó como llovido del cielo. El mal bote, providencial, impidió al delantero del Aldeano asegurar un disparo nítido que hubiese supuesto más peligro que el desviado zapatazo con el que finalizó la jugada. El Casalarreina seguía defendiéndose de las casi siempre inocentes internadas de los extremos locales, y seguía también sin crearle ningún peligro a Carlos, que bastante tenía con reclamarle a su banquillo, cada vez que sacaba de portería, si “no había un balón mejor que este”. Para terminar la primera parte, y para que Carlos supiese que su equipo estaba jugando contra otro, Pablo Llantero hizo el primer disparo (y último) entre los tres palos del Casalarreina en toda la primera parte. Fue, más que nada, un tiro testimonial, sin ningún ánimo de ofensa, sólo para que en “la Aldea” viesen que el Casalarreina sabe que para marcar gol hay que meter la pelota por debajo del larguero. Lo otro es rugby, aunque hoy no era fácil distinguirlo. Para entonces era ya el minuto cuarenta y cuatro, y apenas sacar el portero, Lafuente Avizanda, en pleno festival tarjetero, prefirió guardar las cartulinas para más tarde y tomarse un respirito en el vestuario.

Y el respirito le vino bien al Casalarreina, que salió con ideas renovadas del vestuario. Al menos una por encima de todas, que consiste en pensar que para ganar un partido hay que marcar al menos un gol (eso si el rival no marca), y que para eso hay que aproximarse a la portería del contrario, porque de lejos es difícil sorprender, y con balones de “Nivea” la cosa se pone ya excesivamente complicada. Aitor y Pablo se mostraron ya de inicio mucho más participativos que lo que lo habían sido en la primera mitad. La entrada de David Saiz, otro delantero, por Carmona, diezmado por su maltrecha rodilla, dio algo más de profundidad por la banda derecha al equipo. Sin embargo, y aunque el Casalarreina daba más sensación de peligro que en los primeros cuarenta y cinco minutos, no terminaba de llegar al área con claridad, mal que adolecemos desde el principio de los tiempos, y que nos va privando de muchos puntos esta temporada. Como quiera que pasaban los minutos y el Casalarreina no terminaba de cuajar en gol su superioridad, cada vez estaba más claro que, de decidirse, el partido lo haría en una jugada aislada o a balón parado. Gustavo había mandado una falta fuera por muy poquito a los veinte minutos, y esa parecía la mejor opción para abrir el marcador. Lafuente Avizanda echó una manita en el minuto sesenta y cinco, al expulsar a Oliver por una entrada sobre Iñaki. La falta lo fue, y quizás merecedora de amonestación, pero la roja directa pareció excesiva. El partido había entrado en una fase de tarjetas y faltas a discreción (de hecho, se jugó muy poco tiempo, ya que cada medio minuto el juego era interrumpido). Los hombres del Aldeano se estaban empleando con fuerza, en ocasiones con dureza, y el árbitro, intentando que el partido no se le escapase de las manos, castigaba con falta cada roce entre dos jugadores. Así llegó la falta sobre Abel, al borde del área. En principio se le reclamó al árbitro ley de la ventaja, ya que Aitor había controlado dentro del área, de espaldas a portería, y Abel estaba enfrente, libre de marca, en posición de claro disparo a gol. Pero ¿qué mejor ventaja que una falta al borde del área cuando se tiene un lanzador como Gustavo? El colegiado no lo dudó, y señaló la falta en el mismo lugar donde minutos antes Gus había enviado el balón a centímetros de la portería del Aldeano. Esta vez, “La Clase” puso la bochincha donde quería, donde Carlos no pudo meter el manotazo para evitar el gol. 0-1, dieciocho para el final, la lata abierta, tocaba sufrir. Y el Casalarreina lo hizo. Los argumentos ofensivos habían sido escasos con el empate, así que con el 0-1 lo iban a ser más aún. Tocaba defender la ventaja, y asegurar los tres puntos que estaban casi conseguidos. El Aldeano adelantó posiciones, y tuvo más presencia en ataque, aunque sus acometidas tuvieron más de corazón que de cabeza. David Saiz intentó contraatacar por su banda, y fue el hombre que contuvo la desesperada salida al ataque del Aldeano, que terminó el partido con su defensa desguarnecida y doce jugadores sobre el campo. Sí, como suena. La anécdota la protagonizó un aficionado del equipo riojabajeño, que, al ver que su portero se iba a rematar un corner en el último minuto, decidió ocupar la portería él mismo, para evitar males mayores. Al final la cosa quedó en graciosa curiosidad, pero ¿qué hubiese ocurrido si el Casalarreina monta una contra y el “portero suplente” impide el gol? No dio tiempo para saberlo, porque el árbitro dio por finalizado el partido después de seis minutos de descuento, y el gol de Gustavo fue suficiente para que los tres puntos se viniesen a Casalarreina.
|
|
CASALARREINA - ALDEANO RIVER |
CAMPO: SAN BARTOLOMÉ - ALDEANUEVA DE EBRO |
17/02/2007 - 16:15 |
|
|
ALDEANO RIVER |
CASALARREINA |
| Carlos |
|
| Javier |
Carmona (David Saiz, 56´)
|
|
Iván |
|
| Alvaro |
Iñaki |
| Ruiz |
Carlo |
| Victor (Gutiérrez, 72´) |
Abel |
| Del Río |
Gustavo (Nieva, 81´) |
| David (De Pablo, 53´) |
Dani |
| Luis (Fernando, 53´) |
Pablo Llantero |
| Peña (Gallardo, 61´) |
Paulo |
| Oliver |
Aitor (Eugenio, 81´) |
|
|
ALDEANO RIVER |
CASALARREINA |
| - |
|
|
Juan Carlos Lafuente Avizanda
|
|
|
ALDEANO RIVER |
| David, 8´ |
| Iván, 43´ |
| Del Río, 44´ |
| Javier, 58´ |
| Peña, 59´ |
| Gallardo, 70´ |
| Fernando, 89´ |
| Victor Morales (D), 65´ y 66´ |
|
EXPULSIONES |
| Oliver, 65´ |
|
|
|
CASALARREINA |
| Gustavo, 38´ |
| Jony, 74´ |
| Abel, 81´ |
|
EXPULSIONES |
|
|
|
| |
|
|