El Casalarreina sigue haciendo amigos por los campos de fútbol riojanos. Esta tarde, frente a un equipo que disparó entre los tres palos tres veces, los nuestros se dejaron otros dos puntos por el camino, que puede que sean ya definitivos. Y es que el equipo, pese al buen arranque de temporada, se ha estancado de forma alarmante, y ha pasado de ser uno de los favoritos de la categoría a mantenerse a duras penas en mitad de la tabla, más cercano ya de los puestos bajos que de los primeros clasificados. Una situación que recuerda mucho a la de la pasada temporada, cuando por estas fechas, antes del parón navideño, había conseguido siete puntos y prácticamente había dicho adiós a sus opciones de pelear por el ascenso. Por tiempo y calidad el equipo aún puede conseguirlo, pero la racha negativa que ha encadenado el Casalarreina en los últimos partidos, y más aún, el descarado bajón en su juego, hace pensar que habrá que jugar de aquí a Mayo al doscientos por cien cada partido y no conceder más despistes. Contando, además, con que los de arriba fallen, que lo harán, pero posiblemente no tanto como sería necesario.
En fin, quizás lo mejor sea ya no echar cuentas a largo plazo, y centrarse en sacar adelante los partidos según vayan viniendo. El de esta tarde, después de los dos últimos tropezones, era clave ganarlo para seguir al menos con fe en el objetivo. El rival parecía propicio. Un equipo que aún no conoce la victoria en Liga, y al que el Casalarreina había goleado en Copa por 1-6 y 5-0. Afortunadamente, el equipo local hizo honor a su posición en la tabla y apenas inquietó a Javi Ríos en la primera parte, salvo en un par de ocasiones que el meta del Casalarreina despejó a corner. Los nuestros tampoco hicieron mucho más, la verdad, y completaron una primera mitad llena de imprecisiones y juego demasiado errático. Sólo Paulo dispuso de una clara ocasión, en el treinta y ocho, enviando un fuerte disparo al poste.
La segunda parte fue de más dominio del Casalarreina, pero las ocasiones de que dispuso, o no entraron, o no fueron finalizadas. David Saiz tuvo la más clara en el minuto sesenta. Su disparo a bocajarro, tras una buena jugada de Gustavo, que fue el más destacado del Casalarreina, fue repelido por Pepelu en una buena intervención. El posterior rechace lo remató el propio David, y de nuevo Pepelu despejó el peligro con más reflejos que seguridad. El Casalarreina había encontrado una entrada, por la banda izquierda, donde Koke, que había salido por Paulo lesionado, y Gustavo descosían en cada jugada al lateral derecho de La Calzada. Sin embargo, sus centros no eran aprovechados por sus compañeros en el remate, y el Casalarreina desperdiciaba así sus mejores minutos. Lo del gol de La Calzada se veía venir, porque parece un guión escrito antes de cada partido. El Casalarreina fallando ocasiones con la misma facilidad con que las crea, y su rival, en una contra, aprovechando algún regalito. Esta vez el agraciado fue Poldo, que encontró un agujero por la banda izquierda para meterse hasta la línea de fondo y mandar un pase atrás que aprovechó Azofra para batir a Javi de tiro cruzado en semifallo. Era el primer disparo a portería del equipo calceatense en toda la segunda parte. Restaban nueve minutos para el final. Curiosamente, el gol espoleó al Casalarreina, que hasta entonces, pese a dominar, no había metido la quinta marcha. Los últimos minutos de partido fueron un asedio del equipo aurinegro a la portería local. La Calzada veía su primera victoria cerca, pero Koke, cuando el reloj marcaba ya el minuto noventa, aprovechó una jugada de David Saiz por la izquierda para hacer el empate. Aún hubo un par de llegadas más para los nuestros, sin más historia. El Casalarreina salvó un punto en el último momento, nuevamente después de ir por detrás en el marcador, en un partido, a priori, asequible. Sólo la vergüenza torera de los últimos nueve minutos evitó la tercera derrota consecutiva, si bien el punto conseguido no sirve para mucho. El próximo partido será ya el 7 de Enero, frente al Alberite. Esperemos que en estas dos semanas el equipo cargue las pilas para afrontar el resto de la temporada con fuerzas suficientes como para seguir creyendo en sus posibilidades. |